2 de julio de 2009

"Brian the Brain": el horror genético de Miguel Ángel Martín

"El buen arte debe hacerte sentir incómodo"
Stephen King
.
.
Ciertamente, el término "horror genético" forma parte de pocos, o acaso ningún glosario. Sin embargo, para el caso de Miguel Ángel Martín y su "Brian the Brain", bien podría utilizarse para describir el atroz panorama en que se desenvuelve la trama de este peculiar título. Entre el gore y el drama (extremos de coincidencia prácticamente inédita), esta obra nos sumerge en cada página en un mundo frío y solo, o bien, en la fría soledad de Brian, niño con una notable malformación genética, que si bien cuenta con poderes telepáticos y telekinéticos, se ve obligado a convivir con la discriminación y el rechazo. Definitivamente, una historia sin concesiones, y que utiliza la ficción como vehículo para acercarnos a las atrocidades de la tan celebrada mente científica.
.
"Brian the Brain" es un lugar entre el asombro, el asco y la compasión. Tal y como el retorcido regocijo clínico de Tod Browning en "Freaks", o como la escalofriante belleza de la fotografía de Joel-Peter Witkin, el arte de Miguel Ángel Martín nos lleva por los caminos más tortuosos de la estética y la moral, aquellos que hasta nosotros mismos negamos amar. Tapémosle los ojos al corazón por un momento, y entreguémonos de lleno al macabro divertimento de Martín en ésta, su obra más reconocida.
.
.
.
"El pensador tóxico"
.
Brian es un típico hijo de las circunstancias. Por lo tanto, para describirlo es necesario perseguir también la figura de Clara Brane, su madre, mujer graduada en historia que, ante la falta de oportunidades, se ve obligada a trabajar como conejillo de indias en Bio-Lab, enorme compañía en donde se desarrolla gran variedad de fármacos y tratamientos experimentales, orientados estos en su mayoría hacia el campo de la genética. De esta manera, y tras una prolongada exposición a los rayos ultravioleta durante su embarazo, Clara da a luz a Brian, frágil niño con el cerebro expuesto al sol.
.
Brian, o "the thinking thing" (como cruelmente lo llaman algunos de sus compañeros) es un niño melancólico, que a menudo prefiere el bienestar de la propia madre, al suyo. De aquí se deduce un fuerte sentimiento protector, incluso edípico, dirán los más avezados. En todo momento, Brian esconde su dolor, para no hacer sufrir a Clara. Y esto porque sabe, en cierta manera, que el dolor de una madre bien puede alcanzar profundidades insospechadas. Más aún, el pequeño ama tanto que está dispuesto a pasar por alto algunos defectos de Clara, como alguna eventual sesión sadomasoquista. Por supuesto, el cariño de Brian se ve correspondido por Clara, quien hace hasta lo imposible por aliviar siquiera un poco la atormentada existencia de su hijo.
.
Pero la de Brian es una de esas almas intrincadas como laberintos de piedra. E igual de impenetrable, también. El niño soporta con sorprendente estoicismo los embates de su condición, y procesa la tragedia (tanto la propia como la ajena) con frialdad, sin inmutarse siquiera. Y es que, en efecto, Brian vive rodeado de muerte, gracias a la ingerencia de los experimentos de Bio-Lab en la vida cotidiana. Para el pequeño, los buenos amigos son efímeros como flores. De hecho, todos lo somos, en el futuro augurado por Miguel Ángel Martín.
.
Los personajes secundarios, repletos de carga dramática, ayudan a resaltar aún más la intención de la trama: Cristina, niña promiscua y drogadicta, privada del sentido del gusto; Gabriel, cuya familia muere al consumir productos envasados; Joanna, hermana de Gabriel, retrasada mental; Lucy, enferma de cáncer terminal, y Diana, pequeña telépata ciega. Todos estos seres condenados seguramente a un sufrimiento sin cuartel, son los que giran en torno al personaje principal y a su madre, apareciendo y desapareciendo sin más ni más. De algunos llegamos a conocer el final. De otros, no tanto.
.
.
.
"Un amor mató al futuro"
.
El argumento de "Brian the Brain" se desarrolla, más que en un futuro distópico, en lo que bien podría ser una pesadilla en clave de ciencia-ficción. Aquí, la realidad diaria se ve afectada por la genética, y por la ciencia en general: el planeta se está desertificando, la eutanasia es totalmente aceptada, la televisión transmite ejecuciones públicas, y los niños consumen anfetaminas. Pero no se piense que Martín es uno de esos autores que profetizan incansablemente el apocalipsis: en el mundo de Brian, la humanidad convive con la ciencia, la soporta, la sufre. El hombre es consciente de que la degeneración de la especie radica en el conocimiento (y aquí una visión bastante bíblica del asunto), pero confía en que pronto se revertirá la situación. El dilema de la existencia de Dios aún conserva plena vigencia, en esta sociedad tecnificada. En resumen: a pesar de sus esfuerzos, el hombre aún no deja de ser hombre.
.
La sensación que nos ofrece el dibujo de Martín es una de orden y pulcritud. Pero, a la vez, nos sugiere soledad e indiferencia. Las calles, limpias de transeúntes, nos recalcan esa idea. De vez en cuando, un vendedor ambulante de hot-dogs o un bailarín callejero aparece en escena, casi siempre para interactuar con Brian, y para dejar en claro que no nos hemos alejado demasiado del presente, en inteligente recurso de contextualización.
.
Pero hay algo que se mantiene inmutable respecto a nuestros días, en la visión de Martín: la cruel intervención infantil, ese sadismo con el que se comunican los niños, y que parecen dominarlo a la perfección. Es esta perversidad la que hace de Brian un niño triste, falto de afecto, y que no para de buscarse entre la muchedumbre, sin lograr encontrarse. El futuro, después de todo, no resulta tan distante.
.





2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola cesar, este comic de BRIAN THE BRAIN, se ve bastante chevere. mE HAN DADO MUCHAS GANAS DE LEERLO.
he visto que en ZETA venden varios comics de esa editorial BRUT COMIX, pero no esta el de BRIAN THE BRAIN.

Oye como lo conseguiste y donde¿¿

se ve muy bueno, ah, el dibujo bastante atrayente.

SALUDOS
gUIDO cUADROS
www.comicapocalipsis.blogspot.com

César Santivañez dijo...

Qué tal, Guido.

Existe un volumen recopilatorio de Brian the Brain, de ediciones La Cúpula, bastante bueno. Lamentablemente, este tipo de material no está disponible en nuestro país. Hay que encargarlo por correo.

Por lo demás, cualquier título de ediciones La Cúpula es una excelente manera de engreír a nuestras colecciones.