"Los cómics y la fascinación fantasmal de aquella gente de papel, paralizada en el tiempo, marionetas sin hilos, inmóviles, no pueden ser traducidas al cine, cuya fuente es el movimiento, el ritmo, la dinámica. Ambas son formas radicalmente diferentes de conducir los ojos, formas de expresión independientes. El mundo de los cómics puede, en su generosidad, prestar guiones, personajes e historias a las películas, pero no el inexpresable poder secreto de sugestión que reside en aquel estatismo, aquella inmovilidad, semejante a la de una mariposa en un alfiler."
6 de agosto de 2008
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